Prem
Rawat,
conocido también por el título honorífico de Maharaji, habla con
sencillez
sobre el valor que tiene apreciar la vida y redescubrir la simple
alegría de
estar vivo. En sus charlas presenta la posibilidad de conocer la paz y
la
satisfacción interior.
Nacido
en la India
en 1957, Prem
Rawattenía
sólo tres años de edad cuando
empezó a
hablar en eventos
celebrados por su padre,
un respetado maestro, ya
entonces, animaba a la gente a buscar la satisfacción en su vida. Un
año más
tarde se publicaban sus primeros discursos. A los ocho años, cuando su
padre
murió, asumió la responsabilidad de llevar este mensaje de paz y
esperanza a
todo el mundo. Con nueve años atraía ya a un público numeroso en la
India, y a
los trece, durante sus vacaciones escolares, fue invitado a dar
conferencias en
Londres y en Los Ángeles. No tardó en empezar a recibir invitaciones
desde
prácticamente todos los continentes y desde entonces, diversas ciudades
del
mundo le han otorgado sus llaves como muestra de reconocimiento a su
labor.
Ha dado conferencias en más de
250 ciudades de 50 países, desde La
Opera
House de Sidney,
hasta El Royal Albert Hall de Londres,
desde El Lincoln Center de Nueva York hasta
el Centro
de
Conferencias de las Naciones Unidas de Bangkok.
Se le
invita
periódicamente a presentar su mensaje en Universidades y Foros Públicos
de todo
el mundo. Prem Rawat visita anualmente España; las últimas y más
recientes
conferencias fueron dadas en la Universidad de Salamanca, en el Forum
Universal
de las Culturas de Barcelona.
Sus intervenciones son
traducidas a 70 idiomas y difundidas en 80
Países; hasta
la fecha son ya más de 6 millones de personas las que han escuchado sus
palabras, inspiración y guía. Recientemente en la India congregó a
275.000
personas en un solo acto. Desde principios de año, más de 1 millón de
personas
de 4 continentes han asistido a sus conferencias. Aunque cuenta con una
audiencia cada vez mayor, su mensaje va siempre dirigido a cada persona
de
forma individual.
Su
mensaje es
simple y profundo. Durante una intervención en el Centro de
Conferencias de Naciones
Unidas en Bangkok
(Tailandia) manifestó: “Cada uno de
nosotros necesita paz en su vida. Hemos probado muchas cosas en este
mundo,
pero hay una a la que nunca le hemos dado una oportunidad: la paz. Si
queremos
depositar nuestra esperanza en algo, quizá podríamos desear de corazón
que llegue
la paz a nuestra vida. La paz que buscamos está dentro. Está en el
corazón
esperando a que la sintamos, y yo puedo ayudar a las personas a
descubrirla. No
es el mundo el que necesita paz, sino la gente. Cuando las personas de
este
mundo estén en paz en su interior, el mundo estará en paz”.
A
quienes desean hacer de
la paz interior una realidad en su vida, les ofrece inspiración y guía.
“Lo que
ofrezco no son sólo palabras —asegura— sino una forma de ir a nuestro
interior
y disfrutar de la paz que ahí existe.”